SOPA THAI DE CURRY ROJO

Los sabores exóticos, cada vez más cerca


Confieso que cada año que pasa me gustan más los sabores orientales. No sé muy bien por qué, pero doy gracias a Dios por haber podido conocer estos ingredientes y estos sabores que tanto me hacen disfrutar. Recuerdo con pena ese curry rojo que me regaló Tomomi hace unos años y que no sabía como usar. Ella solo me dijo "échalo a las comidas". Pero no era tan simple como eso. Hoy día, me pirro por un curry del color que sea y por un buen plato que incluya salsa de soja, jengibre, algas, gochujang... lo que sea. Hoy he visto esta receta en Instagram y me he dispuesto a reproducirla con los ingredientes que tengo en casa. Así que es parecida, no exactamente igual a la vista en redes. Y como hemos disfrutado en familia de esta rica sopa, la dejo registrada para repetir cuando queramos. Con estos ingredientes hemos comido cinco personas.

QUÉ NECESITO:

Para la base:

  • Unos fideos orientales de tu gusto o arroz. Yo he hecho esta receta con una base de arroz basmati.

Para el caldo:

  • Una cucharada de aceite de coco
  • Un diente de ajo
  • Una cucharada de jengibre rallado o en polvo
  • Dos cucharadas soperas de curry rojo thai
  • Dos cucharadas soperas de pasta de cacahuete
  • Un chorrito de vinagre de arroz
  • Caldo vegetal o caldo de ramen, 1 litro
  • Media lata de leche de coco
  • Salsa de soja

Para acompañar:

  • Tofu. Yo he usado hoy este bloque de 250 gramos de tofu bio
  • Una batata
  • Unos arbolitos de brócoli hervidos o al vapor
  • Salsa de soja
  • Aceite de oliva



CÓMO SE HACE:

Cogemos la batata, la pelamos y la troceamos en dados de tamaño bocado. La ponemos en una fuente de horno, añadimos un chorreón de salsa de soja y las removemos un poco. La llevamos al horno, hasta que estén hechas y algo doraditas.

Mientras se hace la batata, ponemos en el fondo de la cazuela el aceite de coco. Añadimos el diente de ajo muy picadito o rallado. Si el jengibre es fresco añadir junto al ajo. Si es en polvo, se añade un poco después.

Cuando los ajos empiezan a dorarse se añaden dos buenas cucharadas de curry rojo (si te gusta mucho el picante, puedes poner algo más), se añade la mantequilla de cacahuete. Yo he pulverizado en la michicuchi un paquete de cacahuetes tostados sin sal. No ha llegado a ser mantequilla, pero ha quedado una pasta agradable de trabajar. Lo que me ha sobrado lo he guardado en un bote de cristal en la nevera.

Se mezcla todo y vemos que las pasta empieza a pegarse. Es el momento de añadir un chorrito de vinagre de arroz, hasta que se despega de la sartén. Y entonces, vamos añadiendo el caldo. Yo he usado un litro de caldo de ramen, que he comprado ya hecho en el supermercado LIDL. 

Sin dejar de remover, añadimos media lata de leche de coco y un buen chorreón de salsa de soja. Y llevamos a ebullición. Hervimos unos minutos, apagamos la candela y reservamos.

Por otra parte, he hecho el arroz basmati con agua y sal. Una vez listo, lo reservo. Yo he hecho 400 gramos de arro y me ha sobrado aproximadamente la mitad.

En una sartén he puesto un fondo de aceite de oliva y he dorado el tofu troceado en tacos pequeños, y previamente regado con salsa de soja. Una vez dorados los tacos, se reservan igualmente.

Limpiamos el brócoli y lo hervimos sin dejar que se ponga blandito. Separamos algunos arbolitos y reservamos.

Para emplatar, ponemos una base de arroz, añadimos los acompañamientos: un poco de tofu salteado, un poco de batata y unos arbolitos de brócoles. Regamos con el caldo. ¡Y ya solo queda servir y disfrutar!


Esta receta está inspirada en una original de @alfiecooks vista por IG,





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